domingo, 27 de octubre de 2013

Transformer (Dedicado a Lou Reed)

Uno se pasa por la vida mintiéndose a si mismo y eso aplica tanto para las desiciones vitales más trascendentales como para las pequeñeces cotidianas, por ejemplo, las tareas. ¿Quien dice que para hacer las tareas uno tiene que recluirse en el silencio de una biblioteca? Esa fue la mentira que yo me creí en esa ocasión. Luego de escoger el lugar indicado para trabajar, dejé mi cuaderno y fui a buscar algunos libros que me sirvieran.

Luego de revisar varios estantes, fui llevando algunos llibros a la mesa y los empecé a ojear. Al cabo de un rato sentí hambre y miré el reloj. Eran un poco más de las 2 de la tarde y pensé en ir a almorzar. Ya hubiera sido demasiado irme a almorzar tan solo unos minutos despues de haber llegado, por lo que decidí buscar un par de libros más.

Como puesto por el destino allí estaba, en medio de unos libros sobre teorías estructural-funcionalistas, un libro que se llamaba "Las Transformaciones de Lou Reed". Tal fue la curiosidad que me causó ese ejemplar que lo llevé a la mesa en que estaba estudiando y comenzé a devorarlo como si del almuerzo se tratara. Mis referencias a este personaje llegaban simplemente a las canciones de "The Velvet Underground & Nico" y fue eso precisamente lo que puse en mis audifonos para acompañar la lectura.

El sentimiento que me produjo conocer cada detalle de la vida de Lou Reed solo se puede comparar con el momento en que escuché por primera vez "Rock n' Roll High School" de The Ramones o cuando leía las primeras lineas de "La Senda del Perdedor" de Charles Bukowski. Una simpatía tal que sentía que cada cosa que leía estaba hecha para que Yo, y solamente Yo, la conociera.

De repente todos los pensamientos hacia la vida, hacia mis compañeros, hacia mi familia y hacia el mundo, que me habian hecho sentir como un maldito desadaptado durante tanto tiempo, no parecían tan absurdos. Existía alguien que, en cierta medida, los compartía conmigo.¡Alguién que tuvo mi edad en un tiempo y lugar muy distantes pero que esa tarde se sentía tan próximo!

Cuando lo noté, la biblioteca estaba vacia y afuera ya todo estaba oscuro. Un aire de melancolía invadía el salón pero yo estaba alegre por haber conocido a un nuevo amigo. Salí de la biblioteca y caminé hacia la parada del bus. En ningún momento pude dejar de pensar en las terapias de electroshock que Lou tuvo que sufrir por sus supuestas tendencias homosexuales, el momento en que Warhol lo adoptó como protegido y lo convirtió en principe de Nueva York, el corazón roto que Nico le dejó. Incluso podía imaginar alguna brillante respuesta cargada de ironía que Lou le daba a algún capitán de equipo de fútbol americano allá en la Universidad de Syracusa. ¿Caminaría Lou por el campus de esa universidad como lo hacía yo por los pasajes de la Nacional en Bogotá?

Llegué esa noche a casa y mientras escuchaba toda la música de Lou Reed que pudiera encontrar también le escribía al profesor de mi curso: "Apreciado Profesor. Lo lamento mucho pero no hice el trabajo".


Hay personas que uno nunca ha conocido pero que lo influencian de tal manera que su partida duele como si se fuera alguien muy cercano. Descanse en paz Lou Reed. ¡Gracias por todo!


2 comentarios:

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  2. Vi esta imagen y me acordé de este escrito.
    https://pbs.twimg.com/media/Blc9ET9IAAAjTnP.jpg

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