domingo, 8 de julio de 2012

Día Internacional de Besar

Había pasado el mejor día en mucho tiempo. Tal cual como lo cantaban The Subways, no necesitamos dinero para pasar un buen rato. Habíamos caminado por casi dos horas cuando entramos a tomar unas cervezas en Ozzy Bar, sobre la Avenida Boyacá. Hablamos de Bob Dylan, Charles Bukowsky, de lo repetitiva que era la música en los bares de rock. Luego de un par de cervezas, salimos del lugar sin pagar... fue muy divertido. Cuando paramos de correr estaba dispuesto a besarla. Lo sé!! era extraño besar a una recién conocida, pero el rato que hablé con ella bastaba. Además era hermosa. Sin embargo mi estúpida inseguridad no me lo permitió.

De haber sabido que ese era el Día Internacional de Besar lo hubiera intentado con mas confianza!!! Que argumento más útil que ese? Tan útil como idiota, pero útil al fin y al cabo. El caso era que yo no lo sabía. Seguimos caminando, con destino al Jardín Botánico. Traté de postergar la despedida con unas cervezas más, con algo de comer, pero naturalmente el momento llegó. Ella me abrazó, me dijo que la había pasado muy bien y se fue. Yo me quedé ahí solo, sin saber muy bien donde estaba ni como llegaría a casa.

La frustración que esto me generó se vio superada cuando me enteré del dichoso Día Internacional de Besar el cual, como ya lo comenté, era ese día que acababa. Sin embargo Wikipedia decía que también era celebrado al día siguiente, por lo que sin demora, y en un acto de resistencia contra el sueño que me vencía, entré a Facebook y le escribí diciendo que no habíamos celebrado el Día Internacional de Besar, pero que todavía lo podíamos celebrar. Apenas oprimí enviar, caí dormido.

Pero lamentablemente no terminó ahí. Toda la noche me la pasé soñando el hipotético momento en que sí me atrevía a besarla, el cual se repetía muchas veces, en diferentes lugares. Algunas veces todo terminaba en un beso largo, romántico y feliz, y otras acababa en un insoportable rechazo. También soñaba que ella respondía el mensaje de Facebook, entonces me despertaba y revisaba el computador. Evidentemente no había respondido. Nunca pude diferenciar entre las veces en que realmente me despertaba a revisar el computador y las que simplemente me lo soñé. 

Todavía algunas noches me despierto para revisar si me respondió...




No hay comentarios:

Publicar un comentario